jueves, 12 de febrero de 2009

Cuentos poco conocidos: Igual de peligrosos Pte 1


El osito Puly
Había una vez un niño verdaderamente bueno y estudioso llamado Fulvio.
Tenía un hogar muy humilde y a veces sus padres no podían comprarle los libros y útiles necesarios para el estudio. Sin embargo, con dedicación y empeño el niño conseguía en la escuela las mejores calificaciones.
Un día, los padres de Fulvio resolvieron premiar la buena conducta de su hijo, y utilizando algunos ahorros que habían juntado con sacrificio, Le compraron un obsequio.
Estaban muy contentos con su hijo, sobre todo porque este nunca decía mentiras, esa costumbre tan fea que tienen algunos chicos.
Le trajeron entonces un hermoso osito de paño color rojo, el mismo que Fulvio siempre se paraba a mirar en la vidriera de la juguetería, al salir de la escuela.
- Toma –le dijeron los padres-.sabíamos que te gustaba tanto y te lo compramos para vos.
Fulvio lo recibió emocionado. Le puso de nombre Osito Puly.
Esta de más decir que Osito Puly se convirtió desde entonces en el compañero inseparable del niño. Siempre estaba en sus juegos.
Precisamente una tarde, mientras se encontraba jugando a solas, Fulvio escucho de pronto que el osito lo llamaba por su nombre.
El niño se sorprendió muchísimo al escuchar que Puly le hablaba.
No podía salir de su asombro. Le parecía que estaba soñando, y por ello tardo un largo rato en responder.
- Pero… -dijo al fin maravillado al osito-… ¡nunca me hubiera supuesto que pudieras hablar y llamarme por mi nombre, como lo acabas de hacer! Tú eres un juguete y yo creía que los juguetes no hablaban.
- Te equivocas –le respondió Puly-. Nosotros los juguetes podemos hablar cuando nuestro dueño es un niño bueno y honrado como tú, que nunca le haces daño a nadie, que siempre respetas a tus mayores y jamás dices mentiras.
Cuando volvieron sus padres Fulvio decidió contarles lo sucedido esa tarde.
- El osito Puly habla –les dijo -. Me llama por mi nombre porque ya me conoce y nos hemos hecho muy buenos amigos.
Los padres de Fulvio creyeron que lo contado por el niño era producto de alguna travesura o de su propia fantasía.
- ya sabes muy bien –le recordaron- que no nos gusta que imagines cosas y luego pienses que son ciertas.
Viendo que sus padres estaban algo disgustados, Fulvio trato de salir del paso de la forma más fácil y cómoda. También con ello quería evitar posibles dificultades.
- Está bien –dijo entonces- Osito Puly no habla.
Desde ese día el Osito Puly nunca más hablo.


Libro: Cuentos de Ayer y Siempre (“Moderna Adaptación Pedagogica”)
Adaptadora: Licenciada Susana Storani, Socióloga.
Dibujos: Rodolfo Ramos
Edita: Ediciones Rio de la Plata S.A. (Arregui 3925, Bs As, Argentina)
El osito Puly, por Rosana Schillaci.

Este cuento pertenece a la rama baja de la literatura infantil definible como “poco conocida”.
En la historia tenemos una familia muy pobre (al grado de tener que ahorrar dinero arduamente para comprar un osito de paño)
Ese día Fulvio estaba solo, y si analizamos bien. Veremos que era usual que el chico estuviera solo, al ser tan pobres era obvio que los dos padres trabajaban.
Tampoco se nombran amigos del colegio, tengamos en cuenta que era muy pobre, y muy estudioso (les suena la palabra “nerd” o “traga”?) realmente uno dudaría que tenía amigos… sobre todo después de leer a sus padres decir: “no nos gusta que imagines cosas y luego te creas que son reales”
No era la primera vez que el chico, en su soledad, conjuraba un amigo imaginario para no estar tan solo. Esta vez fue su osito especial.
Sus padres desconociendo que significaba el Osito Puly para el chico, lo obligaron a destruir a su amiguito.


Pero leamos algo de los amigos imaginarios; (…) Los amigos imaginarios pueden ser de distinta naturaleza, como personas u objetos, peluches, monos o personajes inventados. Y es con ellos con quienes el niño tiene un espacio para conversar, jugar y pelear.
(…)Los amigos imaginarios también surgen como respuesta a las idealizaciones e ideas positivas. Junto a estos personajes tienen espacio para satisfacer sus anhelos y deseos, en general, en esas instancias pueden satisfacer algunas necesidades que no tienen en su entorno habitual. (…)Principalmente este fenómeno se da en niños que son hijos únicos (…) Por lo tanto, sus amigos imaginarios surgen para satisfacer algunas necesidades que no se les brinda en su medio. Hay autores que también plantean que surgen debido a que el niño presenta carencias afectivas.



Realmente sugestivo todo eso.
No se puede culpar a los padres, eran pobres y debían trabajar para darle de comer a Fulvio y tampoco esperemos que en su nivel de escolarización hayan tenido conocimientos de psicología.
Es más bien, una fotografía de un problema infantil de familia pobre cada vez más común.
La gran duda es, es esto un tema sano para un cuento infantil para niños? No había adaptado los cuentos una “socióloga” acaso?
Indudablemente hay personas que aunque lo deseen y hagan, NO pueden escribir cuentos infantiles ni deberían hacerlo. Puesto que los remedos corruptos e inmundos que engendran salen al mercado del capitalismo, donde su calidad jamas es analizada, a enfermar mentes infantiles con ideas turbias y poco sanas de un mundo que no están listos para comprender,
Sin otro particular,
Nemo

4 comentarios:

  1. emmm como cuanto demoraria en contarlo
    emmm bueno esa era mi pregunta

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  2. Viendo que mucha gente llega hasta aquí para encontrarse con una mordaz crítica a un cuento, me limitaré a señalar que cuando redacté esta entrada tenía 15 años.
    Hace mucho que dejé de escribir "críticas de cuentos infantiles" y le rogaré al lector casual que me juzgue, de ser posible, por las últimas cosas que he escrito.

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